Vendiendo para tener éxito en la vida

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¿Por qué es tan  difícil encontrar amigo orgulloso de ser vendedores? ¿Por qué la mayor parte de la gente dice que no le gusta vender?. ¿Por qué ser vendedor es una actividad menospreciada al grado de considerarse como de poco valor?

Un vendedor exitoso es ya una persona exitosa o, si no lo es aún,  tiene todos los elementos para serlo. Las cualidades que se requieren para ser un buen vendedor son las mismas que se requieren para ser una persona triunfadora. Cualquier empresario próspero, por ejemplo Morita, Dell ó Soberón, han tenido que vender sus proyectos a inversionistas, la visión del negocio a sus empleados y sus productos a clientes importantes. No hay empresario triunfador que no sea un buen vendedor.

Un ejecutivo que ha llegado alto en su organización ha tenido que vender sus ideas, sus propuestas y venderse a sí mismo como capaz de tener las habilidades para ser solvente  en cada etapa superior de la organización. Piensen en algún político notorio, digamos Obama  para no polemizar con política nacional, para ganar la elección tuvo que vender sus propuestas y su capacidad para manejar la crisis. Es más, un plomero ó carpintero, debe venderse como confiable, capaz de solucionar el problema; si eres recepcionista, eres portavoz de la idea de una empresa profesional. Cuando vas a una entrevista de trabajo, ¿adivina qué haces en realidad? Si has dicho: Intentando ser comprado, estás en lo correcto. Los mejores vendedores de sí mismos consiguen las mejores oportunidades de empleo.

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Vamos al plano social. Las relaciones interpersonales “compran” a las personas por algún interés que éstas han generado, ya sea por ser agradable, sencillo o interesante. Así funciona también para conseguir pareja. No debe malinterpretarse que venderse a sí mismo es fingir o pretender ser.  No puedes vender lo que no eres, de la misma forma que tampoco debes vender un producto que no sirva para lo que dijiste.

Al educar a tu hijo tienes que venderle los beneficios de portarse bien. Si al llevarlo a la cama le dices, “duérmete o te doy unas nalgadas”, no va a comprender por qué tiene que hacerlo. Si le dices, “duérmete que estoy muy cansado”, realmente no le va a importar un comino tu salud, pero si le dices, “duérmete porque mañana necesitas toda tu energía para jugar con tus amigos”, tienes una buena oportunidad de que compre la idea hablándole de los beneficios de sus actos.

Si estás en ventas, debes sentirte muy orgulloso ya que seguramente se refleja en todos los aspectos de tu vida. Si no lo estás, prepárate a ser un buen vendedor de ti mismo y verás cómo mejoran tus relaciones familiares, tus amistades, tu empleo y tus ingresos.

 

Autor
Alberto Cárdenas Aldrete
Fundador Salexperts